trimeando cogollo

Al igual que nosotros, seguro que varios de vosotros estáis en las semanas previas a cosechar sus plantas de cannabis, ¿verdad?. Pero espera, porque no todo termina una vez que cortamos la planta, sino todo lo contrario.

El secado y curado de la planta juega un papel fundamental en la calidad final de nuestros cogollos. Es por eso que hoy les traemos toda los mejores consejos sobre cómo secar y curar cannabis.

Diferencias entre secar y curar cannabis

Si bien ambos procesos consisten en eliminar humedad del cogollo, hay diferencias claves entre estos dos procedimientos.

El secado se hace ni bien cosechamos nuestra planta y como su nombre lo indica, consiste en secar los cogollos, generalmente colgando las ramas para que pierdan humedad.

Por otro lado, el proceso de curado de la marihuana, consiste en almacenarla por al menos dos semanas en frascos cerrados. Durante este tiempo además de perder humedad, los cogollos también pierden parte de su clorofila (por lo que tu marihuana tendrá mejor sabor y aroma), y da lugar a reacciones de maduración de cannabinoides, aceites y terpenos.

Hay varias razones por las que estos procesos son de vital importancia. Un correcto secado y curado extienden la vida de nuestros cogollos en gran medida, evitan que le crezca moho a nuestros cogollos, facilita el fumarlos y les da sabor y aroma.

Antes de comenzar el secado, desde Asociación Cannábica CUBE BCN recomendamos cortar las hojas de nuestros cogollos, o “trimearlos”, ya que alentará el secado. También se puede trimear luego del secado y antes del curado, pero corremos el riesgo de que los cogollos pierdan resina durante el proceso al ser agitados o movidos.

cogollos de cannabis en jarron
Jarro con cogollos de cannabis en asociación cannábica,

SECADO

Es importante que al hacer el secado sea en un espacio a oscuras, con buena circulación de aire y en lo posible una humedad relativa que ronde un 45 a 55%. Si la humedad es demasiado alta, los cogollos se secan demasiado y la luz degrada el THC en el cannabis, por lo que es importante evitarla.

Un método económico y que funciona muy bien, es colgar las ramas enteras boca abajo dentro de un armario o los cogollos manicurados dentro de cajas de cartón (por ejemplo, de zapatos ;). También puedes colgar los cogollos en rejillas. Lo importante es que todas las partes de tu cogollo tengan contacto con el aire.

Un ventilador ayudará a aumentar el flujo de aire y crear una brisa ligera. Sin embargo, asegúrese de que el ventilador no apunte directamente a las plantas. También puedes usar deshumidificadores y humidificadores para mantener la humedad en el nivel óptimo.

Un correcto secado generalmente lleva entre 7 a 12 días, pero puede variar según varios factores. Un truco para saber si tus cogollos están listos es tratar de doblar una rama. Si se quiebra, significa que tus cogollos están listos para ser curados.

CURADO

Una vez que los cogollos están secos y manicurados, podemos avanzar a la fase de curado. Para esto vamos a ponerlos en frascos grandes de boca ancha. Al llenarlos dejar un espacio donde entre aire, y de esta forma evitar que se produzcan hongos en nuestros cogollos. Luego coloca los frascos en un ambiente seco y oscuro, y asegúrate de revisarlos todos los días, abriendo los frascos para darles aire.

El tiempo de curado puede variar y los tiempos de curado más largos darán como resultado un producto más suave y sabroso.  En algunos casos, el curado puede tardar de seis a ocho semanas en los brotes para alcanzar su potencia óptima, pero generalmente basta con dos semanas de curado.

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